El Coaching como disciplina de validación del otro
27 de Diciembre de 2011El Coaching es una herramienta que nos permite desafiar las creencias que el individuo tiene sobre algún tema en particular. Sobre todo el Coaching Ontológico nos ayuda a transformarnos en el observador que queremos ser, aplicando a cualquier ser humano que así lo desee. Ahora nos preguntamos ¿Que sucede cuando frente a un coach, se presenta una persona con creencias religiosas ortodoxas? ¿Que ocurre con nuestra validación y la del otro?
En diciembre de este año hemos certificado como coach ontológico a una maravillosa alumna, cuya forma de vida radical nos confrontó con nuestros propios prejuicios, en relación a qué personas, les es más fácil o complejo involucrarse en el proceso de transformación que el coaching propone.
Esta persona ha elegido vivir su religión en forma ortodoxa, respetando fielmente los preceptos que la rigen, siendo para ella una elección de vida trascendente y medular, desde la cual rige su vida personal, profesional y familiar.
Sin embargo compartir con ella el espacio de aprendizaje amplió nuestras cajas mentales, y tanto sus compañeros como entrenadores aprendimos a respetar un modelo de vida diferente, escuchando para comprender, sin juzgar, aceptando su estar siendo y ella el nuestro sin resistencia, desde el espacio de la legitimación y el profundo respeto por el otro.
Así nos dimos la oportunidad de probar el valor enorme de una disciplina que propicia la escucha como espacio de apertura al conocimiento del otro y del sí mismo, como herramienta para la validación de las diferencias y en definitiva, para la generación de relaciones armoniosas y nutritivas, lo que aparentemente nos separa nos motiva para vincularnos y nos complementa, evolucionando todos los involucrados hacia nuevos de espacios de comprensión y flexibilidad.
El involucramiento y la transformación personal de nuestra novel coach, desafió nuestros paradigmas y facilitó la expansión de nuestra zona de confort, observando en hechos resultados sorprendentes de quien es paradógicamente: plenamente libre y fielmente respetuosa de su fe.
En nuestros limitados conceptos, la ortodoxia religiosa y la libertad personal no podían coexistir fácilmente, sin embargo ella nos enseñó que quien elige su forma de vida, puede ser libre aún en los límites autoimpuestos, y desde allí puede legitimar al otro en su interacción, pues se ha dado a sí mismo la oportunidad de ser quien decide ser, y desde allí la legitimación del diferente cae como fruta madura.
La experiencia vivida renovó mi convicción sobre el valor de la ontología del lenguaje y el poder que tiene el coaching para cambiar la forma de vincularnos desde la legitimación de nuestros rasgos distintivos y el reconocimiento de nuestra vulnerabilidad profunda como seres humanos.
Agradezco a la vida por el don que significó la presencia de esta nueva estrella del coaching que vino a iluminar nuestros espacios de ceguera !!
Dra. Laura Garcia Aros - Directora de PROVIDE Coaching SRL

